Esta no es mi Italia

El poder de seducción que el fútbol de tiralíneas, escuadra y cartabón de la selección española (no me gusta lo de “la Roja”) y del F.C. Barcelona ejerce sobre el resto del mundo es de tal calibre que al final ha terminado por caer uno de los últimos reductos que quedaban en pie (siempre con el permiso de la maravillosa caverna futbolística de la clase media británica), una de las últimas recetas de fútbol casero hecho a imagen y semejanza de la gente del lugar, sin aditivos, sin conservantes ni colorantes. Se nos ha ido la endiablada Italia, los malos de la película.

Y sinceramente, es un palo. Cabe el riesgo de confundir la inteligencia del fútbol que antaño jugaban los Azzurri con algún tipo de juego primitivo y de músculo que desde hace más de una década se puede ver en los campos del fútbol “cotidiano” (como lo llamó prandelli, que grande), con muchos ejemplos en la primera y segunda división de nuestra LFP (véase el Recreativo 2011-2012), pero como dijo Ortega y Gasset “¡No es esto, no es esto!”. No podemos confundir el juego más visible en nuestros campos con lo que hacía el Milán de Nereo Rocco, la Italia de Valcarggi del 68, el inter de Herrera, la Italia del mundial del 82 la de Paolo Rossi. El Catenaccio no es una simple acumulación de jugadores cerca de su portería, no es jugar a la no derrota, no sirve para imponer la ley del más fuerte (físicamente entiéndase). Italia salía con un plan al terreno de juego y lo llevaba a cabo con maestría y con belleza. Necesitaba de jugadores de otra pasta para ponerlo en práctica, capaces de tener un ojo en el balón que maneja el contrario y otro en las debilidades que este va creando, poco a poco cayendo en la trampa de una Italia que se mostraba débil. Un engaño
. La ordenada y simulada debilidad de los azules llevaba al desorden del contrario. Los laterales subían cada vez más, los medios acampaban en el balcón del área. Un metro más, un paso más cerca del guardameta fusilado, el gol estaba cerca. Balones al palo, ese portero de camiseta gris y medias azules las rozaba con los dedos para desviarlas lamiendo el palo. Y de repente aparecía el hueco, la oportunidad; Como la puerta del portal, que recién abierta comienza a cerrarse inexorablemente, pero aún hay hueco. Hay tiempo para llegar y pasar de lado, rozándose el pecho, pero al final estás dentro. Velocidad y los mejores del mundo con el balón en los pies. Espacios por todas partes, recogiendo la cosecha que tanto sudor había costado. Mano a mano con el portero con delanteros que no fallaban. Eso era Italia.

La belleza no aparecía solo en la ejecución de la suerte suprema del gol. La belleza está también en ver como seleccionaban sus salidas, como seducían al contrario con los cinco primeros minutos atacando para después cederles el balón y el control del partido como si fuesen ellos los que lo habian conseguido, cuando en realidad no era más que un trueque, un intercambio de trileros. Era el balón por los espacios. El orden por el desorden. La victoria por la derrota. La Italia de 2012 juega un fútbol muy bello, muy efectivo. Pero no es más que otro modo de jugar, como hay modos de hablar, o de interpretar la música. Ninguno es mejor que otro. Pero uno si es “made in Italy” y el otro no. De qué nos servirá ganarle a una Italia que juega como nosotros, o de qué les serviría a Italia derrotar a España jugando a lo que juega España y no como jugaría Italia.

Si queremos saber de dónde vienen estas formas de entender el juego solo tenemos que salir una tarde y buscar algún grupo de niños jugando en un descampado o en una plazoleta de barrio. En una ciudad española verán un regate de Iniesta, un pase de Xavi, un control de Alonso. En Una ciudad Italiana seguro que verán un gol de Rossi, una parada de Dino Zoff o un pase de Altobelli. La cara desencajada de la celebración del gol de Tardelli nació en el suelo de tierra de algún pueblo de Italia. Cuando corría por el césped del Bernabéu en 1982 aún levantaba polvo con los pies.

Narciso Rojas

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Fútbol. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s